Cálculos biliares, mejor conocidos como piedras en la vesícula
1 de julio de 2022

Apendicitis: ¿Por qué es tan riesgosa?

Si no le ha pasado a usted o a un miembro de su familia, es muy probable que conozca una historia de alguien que ha visto su salud fuertemente comprometida por causa de este padecimiento. ¿Por qué? Aquí le contamos.

Es probable que conozca la historia de alguien que ha visto muy comprometida su salud debido a una apendicitis. Incluso, quizás le haya pasado a usted o a algún miembro de su familia.
¿Por qué este padecimiento puede ocasionar tantos problemas?
La razón es que, en ocasiones, resulta difícil para los médicos detectar que el paciente atraviesa un cuadro de apendicitis.
Lo anterior debido a que este órgano -normalmente ubicado al final del intestino grueso o colon- a veces se encuentra en otra parte del estómago.
Así es: algunas personas tienen el apéndice en un lugar distinto del sitio donde suele encontrarse regularmente.

¡Cuidado con la automedicación!

No obstante, la causa más común de las complicaciones ocasionadas por la apendicitis es que los pacientes tienden a confundir el dolor con padecimientos como la colitis, y se automedican, retrasando la visita al médico.
Para comprender lo citado anteriormente, lo primero es entender por qué se produce una apendicitis: el apéndice se obstruye, se bloquea con heces, un cuerpo extraño, un tumor o, en ocasiones poco frecuentes, un parásito.
Esto desencadena una infección, que es la causante de la apendicitis.
Dicha infección produce un fuerte dolor alrededor del ombligo que luego puede desplazarse hacia al abdomen inferior derecho.
Es entonces cuando, generalmente, las personas confunden el dolor con otro padecimiento y se automedican.
Cuando llegan al especialista, ya el proceso inflamatorio e infeccioso del apéndice se encuentra muy avanzado, explica Lauren Valerio, médica especialista en Gastroenterología.
“La gente se automedica y toma antiinflamatorios, y eso hace más difícil el diagnóstico”, comenta la experta.
Transcurrido ese proceso, el apéndice puede llegar a perforarse, convirtiéndose en una peritonitis.
“La perforación puede estar contenida, es decir, que las mismas vísceras o el mismo colon la envuelve, la contiene y se forma un pequeño absceso; o puede reventar por completo (el apéndice) y hacer un reguero de pus, de infección y de heces en todo el abdomen”, detalla la gastroenteróloga.
Por haber llegado a la peritonitis, el paciente está a un paso de desarrollar un shock séptico que, incluso, puede llevarlo a la muerte.
El shock séptico es una situación en la cual los órganos y tejidos no reciben oxígeno y nutrientes suficientes, lo que conlleva a una muerte progresiva de las células y a un fallo en la función de los órganos que puede terminar en la muerte.
“Los pacientes con apendicitis mueren porque se complican con una peritonitis, y esta puede desencadenar un shock séptico que puede llevar al paciente a la muerte.
Pero no es que el shock séptico siempre produzca la muerte; hay pacientes que han vivido y otros que han fallecido”, aclara Valerio.
Por todo ello, insiste la experta, es esencial no automedicarse y acudir al médico enseguida.

El apéndice… ¿sirve para algo?

Pero, ¿para qué sirve el apéndice? Como se cita anteriormente, es el remanente del colon, una bolsita pequeña ubicada al final del intestino grueso.
En cuanto a las funciones que desempeña en el organismo, la ciencia no ha logrado determinar cuáles son.
“No tiene una función estructurada como tal en el cuerpo humano. Se ha dicho que podría tener ciertas funciones inmunológicas, pero no se ha demostrado nada por el momento”, explica la experta.
Dada su falta de protagonismo en nuestra anatomía, por eso es que las personas logran vivir perfectamente sin este órgano luego de una cirugía de apéndice.
Y, lamentablemente, el único tratamiento contra la apendicitis es el quirúrgico, o sea, la operación para su extracción. Actualmente se está desarrollando tratamiento médico con ciclos de antibióticos, pero es el cirujano el que decide el tipo de tratamiento a implementar.

Síntomas

Pese a no aportar mucho al cuerpo, de más está decir que el apéndice puede ocasionarnos serios problemas. Por eso es importante detectar los síntomas de una apendicitis:
-Dolor agudo alrededor del ombligo que puede desplazarse a la parte inferior derecha del abdomen. Ese es el síntoma más característico. El dolor puede aumentar con movimientos como toser, brincar o caminar bruscamente.
También puede haber:
-Náuseas
-Vómito
-Fiebre
-Diarrea
-Estreñimiento
-Distensión abdominal
-Falta de apetito

Cuidados posoperatorios

Como ya es sabido que la operación es inevitable, tome en cuenta los cuidados posteriores a la cirugía de apéndice:
-No alzar cosas pesadas al menos por un par de meses.
-Estar vigilante de que el paciente vaya al baño y de que tenga flatulencias. Esto último es indicador de que hay tránsito intestinal y, por lo tanto, los gases salen.
-Una dieta blanda, sin alimentos irritantes, sobre todo al inicio de la recuperación.
Aunque el proceso de recuperación varía según la persona, por lo general va de 15 días a 2 meses, amplía la doctora Valerio.
Por el momento, concluye la experta, no hay manera demostrada de evitar una apendicitis.
Este mal lo padecen, principalmente, personas entre los 20 y los 30 años, y aqueja más a los hombres que a las mujeres.

Apendicitis: ¿Por qué es tan riesgosa?

Si no le ha pasado a usted o a un miembro de su familia, es muy probable que conozca una historia de alguien que ha visto su salud fuertemente comprometida por causa de este padecimiento. ¿Por qué? Aquí le contamos.

Es probable que conozca la historia de alguien que ha visto muy comprometida su salud debido a una apendicitis. Incluso, quizás le haya pasado a usted o a algún miembro de su familia.
¿Por qué este padecimiento puede ocasionar tantos problemas?
La razón es que, en ocasiones, resulta difícil para los médicos detectar que el paciente atraviesa un cuadro de apendicitis.
Lo anterior debido a que este órgano -normalmente ubicado al final del intestino grueso o colon- a veces se encuentra en otra parte del estómago.
Así es: algunas personas tienen el apéndice en un lugar distinto del sitio donde suele encontrarse regularmente.

¡Cuidado con la automedicación!

No obstante, la causa más común de las complicaciones ocasionadas por la apendicitis es que los pacientes tienden a confundir el dolor con padecimientos como la colitis, y se automedican, retrasando la visita al médico.
Para comprender lo citado anteriormente, lo primero es entender por qué se produce una apendicitis: el apéndice se obstruye, se bloquea con heces, un cuerpo extraño, un tumor o, en ocasiones poco frecuentes, un parásito.
Esto desencadena una infección, que es la causante de la apendicitis.
Dicha infección produce un fuerte dolor alrededor del ombligo que luego puede desplazarse hacia al abdomen inferior derecho.
Es entonces cuando, generalmente, las personas confunden el dolor con otro padecimiento y se automedican.
Cuando llegan al especialista, ya el proceso inflamatorio e infeccioso del apéndice se encuentra muy avanzado, explica Lauren Valerio, médica especialista en Gastroenterología.
“La gente se automedica y toma antiinflamatorios, y eso hace más difícil el diagnóstico”, comenta la experta.
Transcurrido ese proceso, el apéndice puede llegar a perforarse, convirtiéndose en una peritonitis.
“La perforación puede estar contenida, es decir, que las mismas vísceras o el mismo colon la envuelve, la contiene y se forma un pequeño absceso; o puede reventar por completo (el apéndice) y hacer un reguero de pus, de infección y de heces en todo el abdomen”, detalla la gastroenteróloga.
Por haber llegado a la peritonitis, el paciente está a un paso de desarrollar un shock séptico que, incluso, puede llevarlo a la muerte.
El shock séptico es una situación en la cual los órganos y tejidos no reciben oxígeno y nutrientes suficientes, lo que conlleva a una muerte progresiva de las células y a un fallo en la función de los órganos que puede terminar en la muerte.
“Los pacientes con apendicitis mueren porque se complican con una peritonitis, y esta puede desencadenar un shock séptico que puede llevar al paciente a la muerte.
Pero no es que el shock séptico siempre produzca la muerte; hay pacientes que han vivido y otros que han fallecido”, aclara Valerio.
Por todo ello, insiste la experta, es esencial no automedicarse y acudir al médico enseguida.

El apéndice… ¿sirve para algo?

Pero, ¿para qué sirve el apéndice? Como se cita anteriormente, es el remanente del colon, una bolsita pequeña ubicada al final del intestino grueso.
En cuanto a las funciones que desempeña en el organismo, la ciencia no ha logrado determinar cuáles son.
“No tiene una función estructurada como tal en el cuerpo humano. Se ha dicho que podría tener ciertas funciones inmunológicas, pero no se ha demostrado nada por el momento”, explica la experta.
Dada su falta de protagonismo en nuestra anatomía, por eso es que las personas logran vivir perfectamente sin este órgano luego de una cirugía de apéndice.
Y, lamentablemente, el único tratamiento contra la apendicitis es el quirúrgico, o sea, la operación para su extracción. Actualmente se está desarrollando tratamiento médico con ciclos de antibióticos, pero es el cirujano el que decide el tipo de tratamiento a implementar.

Síntomas

Pese a no aportar mucho al cuerpo, de más está decir que el apéndice puede ocasionarnos serios problemas. Por eso es importante detectar los síntomas de una apendicitis:
-Dolor agudo alrededor del ombligo que puede desplazarse a la parte inferior derecha del abdomen. Ese es el síntoma más característico. El dolor puede aumentar con movimientos como toser, brincar o caminar bruscamente.
También puede haber:
-Náuseas
-Vómito
-Fiebre
-Diarrea
-Estreñimiento
-Distensión abdominal
-Falta de apetito

Cuidados posoperatorios

Como ya es sabido que la operación es inevitable, tome en cuenta los cuidados posteriores a la cirugía de apéndice:
-No alzar cosas pesadas al menos por un par de meses.
-Estar vigilante de que el paciente vaya al baño y de que tenga flatulencias. Esto último es indicador de que hay tránsito intestinal y, por lo tanto, los gases salen.
-Una dieta blanda, sin alimentos irritantes, sobre todo al inicio de la recuperación.
Aunque el proceso de recuperación varía según la persona, por lo general va de 15 días a 2 meses, amplía la doctora Valerio.
Por el momento, concluye la experta, no hay manera demostrada de evitar una apendicitis.
Este mal lo padecen, principalmente, personas entre los 20 y los 30 años, y aqueja más a los hombres que a las mujeres.